En nuestra cocina, el arroz no es solo un plato; es un ritual. Tradicionalmente arraigados a la gastronomía de costa, cada grano de nuestros arroces absorbe el alma del mar y de la montaña a través de caldos caseros cocinados a fuego lento durante horas.
Si te apasiona la intensidad del marisco concentrada y una textura untuosa que envuelve el paladar, tu elección es un arroz meloso, como nuestro codiciado Meloso de Bogavante. Pero si eres de los que disfrutan del calor reconfortante de un buen plato de cuchara donde el grano nada en un fondo potente y lleno de matices, déjate seducir por un arroz caldoso. Elijas el que elijas, el secreto está en el mimo, el punto exacto de cocción y el respeto al producto fresco. ¿Cuál vas a probar en tu próxima visita?